Solucionar problemas

A diario estoy enfrentándome a problemas diferentes. Unos de fácil solución, otros más complejos y otros en los que el tiempo para solucionarlo o coste, es mayor al beneficio.

Muchos problemas no se resuelven en horas, sino que algunos tardan semanas. Pero lo importante de solucionar un problema no es el tiempo que tardes en solucionarlo, sino que quede resuelto. Que se le aplique un proceso por el cual ya nunca más vuelva a ser un problema, sino un asunto por solucionar. Que las personas de tu equipo que vuelvan a enfrentarse a esa casuística, sepan solucionarlo con las herramientas que les has dado.

Yo en DEPORTAE me he equivocado mucho y lo sigo haciendo. Errores diferentes en cada etapa de la empresa, pero sobre todo errores diferentes en cada etapa mía como empresario.

Recuerdo una vez que pedí perdón a mi equipo y les dije:

“Siento haberme equivocado en ........, haberme portado ........(largo etc). Espero que entendáis que yo no lo sé todo, que soy uno más que comete errores pero con diferente nivel de responsabilidad. Nadie me ha enseñado a hacer esto, por lo que os pido paciencia. No nací aprendido y es la primera vez que me enfrento a esto. Sé que no lo he hecho bien, pero prometo esforzarme para ser mejor”

No es una excusa. El error estaba cometido, ya no había vuelta atrás. Sencillamente era una forma de demostrarles/me que no pasa nada por equivocarse (cagadas pequeñas, baratas y solucionables) si se tiene la voluntad de mejorar y la responsabilidad de cambiar.

Estoy seguro que si has tenido personas a tu cargo, has liderado algún proyecto o sencillamente has sido padre o madre, sabes de lo que hablo.

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Cuando detectas un problema, lo mejor es ir a solucionarlo. No dejarlo a un lado. Mirarlo, enfrentarlo y salir a por él. Llevará tiempo, será incómodo durante un tiempo. Te exigirá que pienses más y diferente. Que pidas ayuda, e incluso que aceptes que no tienes el nivel suficiente. Es ok. Todo eso da igual. Lo importante es que sigas acercándote a la solución del problema, que sigas empujando hasta que sea un asunto por resolver. En ese momento, debes crear un proceso para que no vuelva a ocurrir, pero sobre todo, para que si ocurre, nadie tenga que volver a dedicar todo el tiempo que tú has dedicado.

Si tienes un problema ahora mismo que necesita ser solucionado, ponte con ello. No lo dejes. Es posible que la solución esté lejos, pero la distancia que te separa de conseguirlo, es la misma que te separa de ser alguien mejor.

¡Vamos a ello!