Captar la atención 

Captar la atención se ha vuelto en el objetivo principal de cualquier marca, persona o profesional. Es lógico, ya que vivimos en un mundo saturado de ruido, anuncios, currículums, contenidos, fotos, vídeos y sonidos.

J.K. Rowling dijo una vez: 

"Ninguna historia vive a menos que alguien quiera escuchar".

Además la atención es tan valiosa porque no es escalable. No podemos hacer más de una cosa a la vez (al menos yo), y la cantidad de empresas, impactos e ideas que compiten por nuestra atención aumenta cada día.

El mejor atajo para captar la atención de nuestra audiencia es comprender qué les motiva, preocupa, duele e interesa. Como siempre la clave está en hacer mejores preguntas y no tanto en las respuestas.

Cuatro preguntas importantes antes de crear o lanzar cualquier contenido:

1. ¿Para quién es esta información?

2. ¿Qué queremos que sepan?

3. ¿Por qué necesitan saber esto?

4. ¿Qué queremos que hagan después de consumirlo?

Como personas o empresas ansiosas y entusiasmadas por cambiar el mundo, intentamos que la gente nos escuche, pero como dijo la madre de Harry Potter al inicio de este post: ninguna persona escucha a menos que se preocupe por lo que dices. 

Nuestro trabajo entonces es contar historias lo suficientemente interesantes que ayuden a las personas a preocuparse para que luego puedan prestarte su atención.

La comunicación no trata solo de encontrar las palabras adecuadas. Trata de encontrar la razón correcta por la que debes decirlas. Una razón tan poderosa que haga que el receptor o posible cliente, pase a la acción.