Para hacerlo igual ya están los demás

Para hacerlo igual ya están los demás, este es el título de la conferencia que daré el próximo día 22 de noviembre en Málaga. Más info aquí.

Llegué a esta conclusión afortunadamente hace mucho tiempo, cuando hablando con un amigo me dijo que si conocía a alguien que le gestionara las redes sociales de su empresa, te hablo del 2010 aproximadamente. Le di un par de opciones que conocía y al cabo del tiempo le pregunté por cual se decidió y me dijo:

“El más barato, qué más da, si en definitiva todos hacen lo mismo”

Fue en ese preciso instante cuando pensé la frase que da título a este post.

Tienes un problema grave si te eligen por precio

Quizás no te des cuenta ahora, pero a largo plazo lo harás. No hay nada peor que establecer tu estrategia de diferenciación en el precio. ¿Por qué? Muy sencillo, siempre habrá alguien con más dinero, más insensato o más ignorante que baje los precios más que tú. Cuando suceda eso, tu diferenciación se habrá esfumado.

Por mucho entusiasmo y esfuerzo que hayas puesto en tu negocio, si sientes que te eligen únicamente por precio es que te has convertido en un commodity, es decir,  en un recurso genérico fácilmente sustituible por su bajo nivel de diferenciación o especialización.

La clave está no solo en ser diferentes, sino en ser únicos

El “problema” está en que todos queremos lo mismo: Diferenciarnos de los demás para ser elegidos. Ese es el propósito del marketing. Hablé de ello en este post.

Ser diferente no es la única solución

Ser diferente no siempre es bueno, puedes ser el más payaso de una reunión, o el que llama la atención en cada reunión con datos que carecen de importancia. Ganas notoriedad y visibilidad, que es lo que hacen precisamente muchas marcas, pero no tiene ningún retorno positivo, en la que por lo menos para mi es la métrica más importante de un negocio: euros en el banco.

La diferencia solo funciona si genera relevancia, es decir, no basta con esforzarse en ser diferente al resto si esa diferencia no va acompañada de un beneficio.

Por tanto, ser diferente no es el único objetivo en el que te tienes que concentrar, sino en cómo ser diferente para ser elegido. Esa será tu gran estrategia de diferenciación. Eso es exactamente a lo que yo me dedico en Yellow. A crear estrategias que ayuden a mis clientes y mis propias empresas a que sean las elegidas.