"Tengo las manos atadas, no soy el gerente, necesito pagar las deudas, nadie me dio permiso, mi jefe nunca me deja, estoy muy ocupado, me da miedo, no sé hacerlo, no se me da bien, no tengo carrera, tengo un título y no puedo desperdiciarlo, no soy bueno en eso, lo intenté antes pero no funcionó, es una locura, no me escucharán, soy demasiado Joven, soy demasiado viejo, ¿y si no funciona?”

 Todos tenemos una lista de excusas. Algunas de ellas pueden tener algo de sentido, otras definitivamente no. La clave de todo esto no es que cuentes en tu poder con todas las excusas que existen, la pregunta importante es: ¿cada vez que te surge una oportunidad revisas esa lista?

 Si lo primero que haces al considerar cambiar algo es consultar la lista, estás jodida/o , ya que siempre encontrarás algo que te impida hacerlo. En cambio aquí tienes un plan simple de 7 pasos para eliminar las excusas:

  1. Ve y hazlo. Haz que funcione, tú, ahora.
  2. Trabaja en algo de lo que estés orgulloso.
  3. Trata a las personas como personas.
  4. Equivócate pero trata de equivocarte cada vez mejor.
  5. Haz grandes promesas y cúmplelas.
  6. Hazlo simple, no lo compliques.
  7. Júntate con las personas adecuadas (como las de la foto)

En caso de duda, vuelve a leer el punto uno.