Lo que buscamos en un jefe, en un CEO para invertir en su proyecto, en un socio, en un candidato, en un compañero de trabajo, es que den más de lo normal. Alguien a quien haya que tener en cuenta.  No tiene que tener todas las respuestas, porque nadie tiene todas las respuestas.  No, queremos que esté dispuesto a empujarse y empujarnos más allá de lo establecido.

Esto es lo que ocurre con Lebron James, Jeff Bezos o Tom Brady.  No nos sentimos atraídos por ellos exclusivamente porque sean increíbles jugadores o profesionales, sino porque cuentan con el conocimiento, la experiencia, el dominio, la visión y la pasión por crear cosas que merecen la pena.

No enseñan a dar más de lo normal en la escuela. Nos enseñan cumplir normas y memorizar. Nos enseñan a estar atentos a los atajos y a terminar antes, con menos. 

En cambio hoy día se necesita gente que vaya en dirección contraria. Personas dispuestas y ansiosas por recorrer el camino más largo.

Bajo mi punto de vista existen dos cualidades en las personas que dan más:

  1. Habilidad: La habilidad para hacer el trabajo, para comunicarse, para dirigir, para dominar todos los detalles necesarios para cumplir sus promesas.
  2. Compromiso: El compromiso de encontrar un camino diferente cuando  el tuyo no funciona. La certeza de que siempre hay un camino, y te importa lo suficiente como para encontrarlo.  Sorprendentemente, este punto, no está colgado en ningún diploma, en ningún despacho, ni homologado por ninguna universidad.

Las personas que dan más de lo normal, encuentran las preguntas difíciles, y deciden ansiosamente buscar las respuestas. Profundizan en los detalles importantes e ignoran los que simplemente les distraen.

Y así, es como se consiguen cosas increíbles.