Estoy convencido de que si has llegado hasta este post es porque quieres saber cómo emprender un proyecto. Sabes que ha llegado el momento de apostar por ti. Te has elegido y aceptado que desde ahora no valen las excusas y que solo tienes un camino: HACER QUE LAS COSAS FUNCIONEN.

Para ello quiero dejarte un plan de acción que empleo a diario para conseguir cualquier objetivo que me planteo en mi vida. Ya sea profesional, personal o deportivo. El método consta de cinco sencillos pasos. Todos son de obligado cumplimiento. ¿Estás preparado/a? ¡Vamos a por ello!

Cómo emprender un proyecto

¡AVISO! Este es un post un poco largo, así que si prefieres recibirlo por email para poder leerlo luego, déjamelo aquí y te lo envío.






  1. FIJA UN OBJETIVO PARA TU PROYECTO

¿Qué quieres conseguir? Debemos tener muy claro cuál es nuestra meta para poder alcanzarla. Definir nuestro objetivo y escribirlo, para poder consultarlo siempre que nos despistemos. Dejarle muy claro a nuestro cerebro qué es lo que queremos. Cuando tenemos clara nuestra meta, todos nuestros sentidos están puestos en ella. Podemos visualizarla, sentir que estamos consiguiéndola, eso nos acerca enormemente a hacerla realidad.

Uno de los principales problemas que tienen las personas que no alcanzan sus objetivos es que los cambian. Se les olvidan. Pierden la ilusión al no tenerlos siempre presentes. Cuando tu mente tiene un objetivo definido se enfoca y te lleva hasta él. En cambio, cuando no tienes una meta bien fijada vives en piloto automático y tu energía se despilfarra por el camino.

Imagina un puzle. ¿Crees que sería posible unir todas las piezas sin visualizar la imagen final? Sería muy complicado. Pero si por el contrario tienes clara la imagen, tu trabajo se centrará exclusivamente en encajar las piezas. Mucho más sencillo, ¿verdad?

Existen personas que parecen que van perdidas. Yo mismo fui una de esas personas que intentan una cosa, abandonan y cambian a otra. Comienzan una carrera o un trabajo y al poco tiempo, lo dejan para probar algo diferente. Estas personas tienen un problema muy claro: no saben lo que quieren. Se pasan la vida empezando retos y metas, pero sin concluir ninguno. Se quejan y dicen: “Todo me sale mal”. No me extraña, lo raro sería que te fuese bien.

El objetivo debe ser grande, ilusionante. ¡No te limites! Uno de esos pensamientos que te aceleran el corazón, te despiertan una sonrisa y no te dejan dormir por la noche. Una meta con la que te sientas identificado, capaz de sacar de ti tu mejor versión.

En este post, hablé sobre cómo me fijo objetivos a cuatro meses.

fija un objetivo al emprender tu poryecto

  1. ESTRATEGIA

El arte de la estrategia es de importancia vital para el país. Es el terreno de la vida y la muerte, el camino a la seguridad o la ruina. - Sun Tzu

El paso natural tras plantearte un objetivo es trazar la estrategia sobre cómo lo vas a hacer realidad. Es el momento de definir el mapa que nos guiará hasta nuestro destino. La hoja de ruta. La estrategia es una de las partes más apasionantes en el camino hacia la consecución de tus metas. Porque sin entrar en la acción, estudiamos, valoramos y decidimos cada paso que vamos a tomar. La importancia de la dirección estratégica que tomemos radica en su vinculación directa con los resultados que vamos a obtener. Ten siempre presente que toda acción conlleva un resultado, y estos son los que marcan toda la diferencia.

La estrategia es clave a la hora de emprender un proyecto, es la manera de organizar nuestros recursos. Hay que ser muy conscientes que para triunfar no basta con tener lo necesario, es preciso utilizarlo del modo más eficaz. Debemos aceptar que el talento y la ambición, por muy brillantes que sean, siempre necesitan un mapa bien calibrado.

DIVIDE TU OBJETIVO EN PEQUEÑAS ETAPAS

Al fijarse una meta siempre hay que pensar en grande. “Pensar en global, pero actuar en local”. Debemos soñar con grandes objetivos, pero sin correr el riesgo de que su dificultad nos haga perder la ilusión y entrar en el desánimo. Para evitar que nos ocurra esto, uno de los trucos que mejor funcionan es dividir nuestro objetivo en pequeñas etapas. Recuerdo cuando me propuse finalizar mi primer Ironman. 3,8 km nadando, 180 km en bicicleta y 42 km corriendo. Sin duda, era muy tentador el imaginarme cruzando esa meta, sentir que era capaz de superar una de las pruebas más duras del mundo. Pero a su vez, mi cerebro me decía que era un reto temerario. Así que decidí dividir mi camino hacia la prueba en diferentes etapas de entrenamientos y competiciones. Esto me ayudaría a experimentar la dureza de la prueba, a la vez que me permitiría mantener la motivación ante un reto que se prepara con un año de antelación.

Es curioso la cantidad de veces que obviamos que ya existen muchas personas que saben cómo emprender un proyecto y que hicieron con éxito lo que nosotros queremos hacer. Personas que por muy poco dinero podrían ayudarnos a llegar a nuestro destino mucho más rápido que si decidimos hacer todo por nosotros mismos. Consultores o entrenadores que tienen mucho más conocimiento que nosotros y nos ayudarán a evitar caer en los mismos errores que ellos cayeron con anterioridad. Fíjate que este ejemplo no difiere demasiado de cuando te planteas iniciar un negocio. Aun así todavía muchos pequeños empresarios siguen sin pedir ayuda a las personas que tienen más conocimiento que ellos. Sea por EGO, por ignorancia o por vagancia. ¡Es un error enorme!

cómo emprender un proyecto

  1. ACCIÓN

Hemos llegado al momento de la verdad. Estamos en el lugar donde los sueños se hacen realidad o se esconden bajo un mar de excusas y miedos. El preciso instante en el que los guerreros deciden luchar o esconderse y esperar. Estamos ante el decisivo momento en el que no vale la teoría y solo existe un camino. Remangarnos y empezar a trabajar.

Lo cierto es que gran parte de la población tiene objetivos y metas en su vida. Muchos hasta cuentan con una estrategia lo suficientemente buena como para hacer que sus proyectos funcionen. Más de la mitad de las personas que leerán este libro pensarán: “Muy bien, esto ya me lo sabía”. Entonces, ¿por qué no consiguen sus objetivos y viven en un mar de excusas y miedos? El hecho es que no vale con saber, tener la actitud y estar informado. Si solo necesitáramos de ello, todos tendríamos la vida que deseamos y estaríamos viviendo nuestro sueño hecho realidad. Es la ACCIÓN lo que da consistencia a todo este método. La acción, y solo ella, produce resultados. El conocimiento y la estrategia no es más que teoría y buenos propósitos. Sin la acción, nada vale.

En este post puedes ver más sobre cómo pasar a la acción.

Es exactamente en este lugar donde las personas débiles abandonan. Pensar, soñar y crear es meridianamente sencillo. En cambio, remangarse, sacrificarse y trabajar día tras día es duro. No todo el mundo está dispuesto a ello.

Si quieres tener lo que otros no tienen, tendrás que hacer lo que otros no hacen. Clic para tuitear

Para conseguir resultados no nos queda otra opción que involucrarnos con la acción. Dejar de hablar, de planificar y de pensar para empezar a actuar. La acción concentrada y enfocada en un objetivo produce resultados extraordinarios.

ENFÓCATE

Cuando descubrí el “FOCO” es clave a la hora de pensar cómo emprender un proyecto. Yo, gracias al libro “FOCUS” del profesor de Harvard Daniel Goleman, cambió drásticamente mi forma de trabajar. Cuando decidimos actuar concentradamente sobre un objetivo concreto, este se expande. El principal problema con el que se encuentran muchas personas es que realizan diferentes acciones sin concentrarse en ninguna. Por lo que no prestan la suficiente atención a su objetivo y por consiguiente, este no les trae los resultados necesarios. En cambio, cuando te decides por un solo objetivo y pones todos tus esfuerzos en alcanzarlo es inevitable que los resultados no tarden en aparecer.

Enfocarse significa convertirte un especialista de un tema concreto. Leerte todos los libros posibles de esa temática, escuchar todas las conferencias posibles, leer los últimos artículos. Levantarte y acostarte hablando sobre ese tema. Sitiar tu cerebro de tal manera en la que todo lo que veas tenga que ver con la temática de tu objetivo. Soy consciente de que suena bastante radical, pero funciona. Cuando te obsesionas con tu objetivo y te centras solo en él, este se expande e inevitablemente te traerá resultados. No es magia, sencillamente es que te habrás convertido en un experto.

  1. MIDE Y CORRIGE

Toma cada error como un reto y convierte la frustración es fascinación. Clic para tuitear

Toda acción conlleva un resultado. Espero que esto nos haya quedado ya claro. La gran mayoría de la veces, y aunque suene duro escucharlo, tenemos lo que nos merecemos.

Antes hemos hablado que aumentando el número de acciones correctas, aumentaremos nuestras posibilidades de conseguir nuestros objetivos. La clave está en la palabra CORRECTA. Si aumentásemos indiscriminadamente nuestro número de acciones incorrectas, esto nos llevaría al peor de los desenlaces.

¿Cómo sabemos qué acciones son las que nos están acercando o alejando de nuestros objetivos a la hora de emprender un proyecto? Midiendo absolutamente todo lo que tenga relación con los resultados. Recuerda la frase: Lo que no se mide, no se puede mejorar. Obsesiónate con la medición. Si el objetivo es el destino, el mapa es la estrategia, las acciones son el motor, la medición es el rumbo.

El objetivo de la medición no es otro que el de contar con datos matemáticos que nos permitan tomar decisiones sobre lo que está sucediendo. Permitiéndonos así mejorar de manera continua.

La medición de los procesos y los resultados es el paso previo a la elaboración de la información. Todos los datos que obtenemos nos dicen algo sobre lo que está ocurriendo. Créeme, cuando ves los resultados de forma numérica sueles llevarte grandes sorpresas a cuando sencillamente intuías los resultados.

  1. ACTÚA DE NUEVO

Nos encontramos en el último paso del método. Un punto que llevo como leitmotiv. Da igual lo duro que te golpee la vida, que te ponga de rodillas y te haga tragarte unos cuantos “yo nunca”. Siempre, y repito, siempre, levántate y sigue.

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Los cinco puntos aquí descritos pero con ejemplos y mucha más información, puedes encontrarlos en mi primer libro Elígete a ti mismo y haz que funcione.

Hasta aquí el post de hoy sobre cómo emprender un proyecto. Espero que te sirva para salir ahí fuera y hacer que tus proyectos funcionen. Recuerda que si quieres recibir los 5 pasos en tu emails, sólo tienes que dejarlo aquí: