Ayer vivimos la cuarta edición del 1-12-6. 

Siempre que termino el programa, pienso que no lo volveré a hacer. Quien sabe, quizás no haya otra edición. Me vacío y entrego al 100% a todos los participantes.

Es intenso, rápido, agotador,  excesivo, no hay descansos, no se para ni en la comida. Pero merece la pena, joder, claro que la merece.

Estoy destrozado. Lo dimos todo. Estoy enamorado de este programa, ya que es increíble ver cómo 6 desconocidos, los profesores invitados y yo, creamos y damos forma a algo desde la nada. De qué manera entran 6 profesionales como la copa de un pino, dispuestos a dejar a un lado todo lo que creen y piensan, para abrir su mente y enfrentarse a una hoja en blanco. Hay que ser muy valiente para eso, no todo el mundo está dispuesto, ni tiene la humildad suficiente.

Israel, María Zamora, Javi, Edu, María y Juan, hicieron un trabajo espectacular. Estoy muy orgulloso de haber compartido todo el día con personas y profesionales que todo el mundo querría en sus empresas. 

Un Gracias enorme también para los profesores invitados: Ivan Morales, Gustavo Ballesteros, Juan Goñi y Josechu Bengoa. Aportaron muchísimo valor en sus ponencias y son de ese tipo de profesionales involucrados, que el mundo necesita. Gracias por marcar la diferencia y apoyarme en todas mis locuras.

Muchos me preguntáis qué significa 1-12-6, es muy simple: 1 día - 12 horas - 6 personas.

Este es el fin de la cuarta edición. ¿Habrá otra? Quien sabe..

¡Seguimos!