NOTA: si pinchas en cada palabra en negrita, irás a un post sobre ese tema.

Debes elegir, ninguna opción es mejor que la otra (o quizás si):

  • Abrazar al riesgo o esperar que el riesgo te abrace a ti.

Cuando eliges un camino, una filosofía, una forma de hacer las cosas, muchos problemas desaparecen y otros nuevos acechan. Pero en el momento en el que te comprometes, es cuando las cosas empiezan a ocurrir. No valen medias tintas. No sirve ir por el carril central, hay que navegar por los márgenes, porque es ahí donde las cosas interesantes ocurren.

Tienes ante ti la oportunidad de convertirte en ese tipo de persona, de coger las riendas, pero es exactamente en ese momento en el que casi siempre vacilamos, casi siempre nos comprometemos a medias, casi siempre nos quedamos sin palabras, paralizados y tendemos a jugar un poco más seguro.

Así que tendrás que elegir.