Si tienes una gran idea, algo alocado, distinto y retador, no hay duda de que te encontrarás con muchos escépticos en el camino.

Muchos escépticos con miedo, se abrazan a diario al status quo, y a su manera, trabajarán para persuadirte de que renuncies a tu sueño, a esa nueva aventura que quieres recorrer. Este tipo de escéptico debe ser ignorado, sin duda.  

Cada día estoy más convencido de que no vale la pena discutir con ellos, porque tu apasionada visión de la realidad, servirá de poco para convencerlos de que no estás haciendo algo demasiado arriesgado. De que estás dispuesto a hacer un trabajo que realmente merece la pena.

Pero existe otro tipo de escéptico, uno que debe ser tratado de manera totalmente diferente. Yo lo llamo el escéptico formado. Es un profesional que tiene una visión experta de su campo, de sus fortalezas y debilidades. Quiere que tengas éxito, pero tal vez, solo tal vez, vea algo que tú no.

A estos, hay que prestarles atención. Escucharlos. Aprender. Su trabajo no es persuadirte de que estás equivocado, sino echarte una mano fuerte para ayudarte cuando tú producto colisiona con el mercado.

Esto es precisamente lo que ocurre en PUSHCAMP. Nosotros te empujamos, ayúdanos, potenciamos y formamos, pero también te decimos exactamente las cosas como son y las vemos.

Estoy seguro que es el mejor camino.