El largo plazo paga dividendos.

Si hay algo que todos tenemos claro, es que a la larga, al final, todos morimos.

Pero trabajar a largo plazo, paga dividendos. A largo plazo la amabilidad gana. A la larga cuando baja la marea, vemos quien nada desnudo. Y sin duda, a largo plazo nos enteramos de quién eres realmente.

En cambio, el corto plazo siempre ha sido corto (y cada vez se está acortando aún más). 

A corto plazo, nunca tienes el suficiente tiempo.

A largo plazo, los recursos que son limitados ahora estarán disponibles.

A corto plazo, puedes engañar a cualquiera.

A largo plazo, la confianza gana.

A corto plazo, si tienes un puesto libre en tu empresa, puedes contratar a cualquiera.

Pero a largo plazo, debes recordar que pasarás mucho tiempo y dedicarás muchos recursos a esas personas que has elegido a corto plazo.

A corto plazo, las decisiones son urgentes.

A largo plazo, la mayoría de las decisiones son obvias y fáciles de tomar.

En el corto plazo, te obsesionas con lo urgente.

A la larga, lo único que cuenta es pasar tiempo con las personas que amas y hacer un trabajo importante.

A corto plazo, pagas por atención.

A largo plazo, es bueno poseer tus propios medios de producción y derechos de autor.

A corto plazo, mejor acortar tu formación.

A largo plazo, la educación da sus frutos.

A largo plazo, construir cosas de valor tiene mucho sentido.

Ya lo sabes, ahora actúa en consecuencia.