El trabajo que no todo el mundo está dispuesto a hacer

Hoy lanzamos una nueva oferta para trabajar con nosotros en Deportae. Estamos buscando a una persona capaz de afrontar retos y que le guste el mundo de las ventas, para unirse a nuestro equipo. Si estás interesado pincha aquí

Ayer, cuando estaba pensando en la nueva persona que se tendría que unir al equipo, me acordé del Radio City Music Hall de New York. Un lugar al que todos los cantantes querían ir en 1940, pero al que pocos llegaban. A menudo la gente, nosotros, idolatramos a las personas que se suben a esos escenarios o que pensamos que han conseguido cosas que nosotros queremos, pero pocos dedican el tiempo suficiente para pensar si aceptarían los sacrificios que han tenido que asumir estas personas para llegar ahí.

Hay una frase que me encanta que dice:

No envidies mi éxito sin conocer mis sacrificios

El trabajo que no todo el mundo está dispuesto a hacer

Cualquier profesional de las ventas que respete y valore su trabajo, no dudaría en contestar un email a un cliente fuera de su horario laboral. Al igual que un profesional de la pintura en altura, no teme subirse a doscientos metros para realizar su trabajo. El motivo es precisamente ese: estamos acostumbrados a hacerlo porque es nuestro trabajo.

Sin embargo, el trabajo que no todo el mundo está dispuesto a hacer, es el trabajo de inventar, crear, reflexionar, modificar y probar cosas que quizás podrían no funcionar. Empujar y empujar cuando las cosas se ponen difíciles. Precisamente ese tipo de profesionales, los que inventan nuevos caminos, son los que más necesitamos hoy día.

Claro que dar más de lo que te piden, es arriesgado. En ocasiones incluso te plantearás el por qué lo haces, pero en mi opinión, es el mejor camino para prosperar como profesional.

Lo que hace que un profesional acceda a un trabajo y otro no, que un cliente te contrate a ti o a la competencia, en muchas ocasiones lo marca la respuesta a la siguiente pregunta: ¿Estás dispuesto a realizar el trabajo que no todo el mundo está dispuesto a hacer? Si la respuesta congruente es SI, ya tienes la mitad del camino recorrido.

Lo que separa a los grandes profesionales de los mediocres, es la capacidad de seguir adelante y dar más cuando las cosas se ponen difíciles.

Continuar empujando cuando todos se replantean las cosas.

Ahí es donde uno marca la diferencia.

Y ese es el tipo de personas que me gusta tener cerca, en mi equipo.