Emprender no es un trabajo Emprender es una ACTITUD

Emprender está de moda. Los CEO de las tecnológicas, son las nuevas estrellas del Rock. Cada vez más, emprender se está viendo no solo como el mejor camino para lograr la vida que quieres, sino como el único camino posible.

Todo el mundo habla de la burbuja inmobiliaria, y creo que ahora mismo estamos bien metidos en la burbuja del emprendimiento y las startup.

Soy emprendedor y empresario (luego hablaremos de estas dos palabras) desde que tengo 23 años. Obviamente, es el estilo de vida que más me gusta y al que he elegido dedicarme. Sinceramente no me veo trabajando de otra manera. Valoro mi libertad, no me gustan los horarios, soy creativo, resiliente, me gusta arriesgar, aprender y hacer que las ideas funcionen. Sin duda, el mejor camino para este tipo de rara avis como yo, es el emprendimiento.

Pero de lo que quiero hablaros hoy, es que el espíritu empresarial es mucho más que comenzar un negocio y ser tu propio jefe. Emprender es una ACTITUD, y representa la forma de pensar y actuar de la persona que la ejerce. Emprenda un negocio o trabaje en uno. Se pueden convertir ideas en ingresos, ser socialmente responsable, vivir bajo tus propias reglas y amar tu trabajo, sin tener que montarte una empresa. Emprender es una forma de vida. Es un caudal interminable de adrenalina que se convierte en una poderosa adicción.

Emprender no es solo un trabajo Emprender es una actitud.

Emprender es buscar sin miedo, es empujar los límites en direcciones que los demás ni siquiera imaginan. Es exponerte al fracaso y bailar con la incertidumbre. Es saber que renunciar no es una opción, porque sin el fracaso nunca llegará el éxito.

EMPRENDER EN TU TRABAJO

Se puede ser emprendedor/a en tu lugar de trabajo. Es más, en muy poco tiempo será más importante esta actitud que tu carrera universitaria o MBA.

Conozco a grandes trabajadores con una clara actitud emprendedora y a empresarios que les encantaría ser funcionarios. Sin ir más lejos, la semana pasada di una conferencia para 12 directivos de una gestora hotelera. Tuve la oportunidad de quedarme hablando con ellos y sentir en primera persona las ganas de emprender que tenían dentro de su empresa. Cada uno de ellos tenía miles de ideas para emprender con sus equipos. Asumen riesgos, no miran el reloj, aportan valor y se levantan con energía cada mañana. No tienen empresas, por lo que no son empresarios, pero ¿quién se atreve a decirles que no son líderes y grandes EMPRENDEDORES?

Es cierto que hay que animar a los jóvenes a emprender.

Es cierto que debemos crear más empresas que funcionen para poder mantener este país.

Es cierto que se debe abrazar la cultura del emprendimiento y tomar riesgos.

Es cierto que es el mejor camino para ser el dueño de tu vida.

Pero aún es más cierto, que lo más importante no es a qué te dedicas, sino qué hace que te levantes cada mañana cargado de energía.

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