Hacer algo que podría no funcionar

Lo fácil, lo cómodo, lo estable y lo seguro, ya no rinde dividendos. Hace tiempo que esos lugares ya no son interesantes. Hacer algo que podría no funcionar, es el único camino.

  • Montar restaurantes de comida hawaiana como Ohana, podría no funcionar.
  • Crear un centro de negocios innovador, una escuela de español para extranjeros y jugarte todo lo que tienes all in cada día, como hace mi socio y amigo Chema, podría no funcionar.
  • Crear una empresa de formación especialista en educación infantil con cursos cortos e intensos como #micursodeportae , podría no funcionar.
  • No conformarte, arriesgar, seguir innovando e invirtiendo para ser una de las empresas de logística y transporte de mercancías más importantes de España, como el Grupo Cabeza, podría no funcionar.
  • Apuntarte a un programa formativo intenso, radical y que te empuje tan lejos como nunca habías pensado como es PUSH, podría no funcionar.

podría no funcionar

Llevo desde que tengo uso de razón haciendo cosas que podrían no funcionar y la experiencia me ha demostrado que es el mejor camino para que las cosas funcionen.

No te puedes permitir caminar, pasear o jugar seguro, no puedes quedarte quieto. Tienes que hacer algo ahora, hoy. Empezar, moverte y pasar a la acción.

Lanzar esa idea, crear ese blog, organizar ese evento, contratar a esa persona, apuntarte a ese curso, llamar a ese cliente. Tienes que moverte hasta que vayas tan deprisa que te de miedo. Ir al margen, al lugar menos explorado, ahí donde los demás no se atreven. A ese nivel que ni tú piensas que puedes llegar.

Hacer algo que podría no funcionar conlleva un riesgo.

El riesgo de fracasar, de equivocarte, de perder dinero, tiempo, energía y seguridad en ti mismo. ¿Dolería? Claro que si. He fracasado más veces de las que puedas imaginar. Ojalá lo hubiese hecho menos, pero es lo que hay. ¿Estás preparada/o para poner todas tus esperanzas, expectativas, decisiones, deseos, ganas y dinero, para entonces darte cuenta que no ha salido bien? Puede ocurrir, a mi me ha ocurrido y más de una vez.

Pero equivocarte te enseña mucho más de lo que pierdes. Aprender a ver qué cosas no funcionan y por qué, para que puedas volver a intentarlo de manera diferente.

No sería sensato recomendar a nadie que se empuje a ir más allá, sin decirle que la moneda siempre tiene dos caras.

Aún así para marcar la diferencia tienes que dar un paso al frente cuando los demás decidan no hacerlo, entregar toda tu energía, olvidar las excusas y centrarte de manera obsesiva en las cosas que importan.

Podría no funcionar, claro que si. Por eso los demás no se atreven.