Muchas veces me gusta escribir sobre temas que quiero que mis niños tengan en cuenta. Respuestas a cuestiones como: 

-Papá, ¿qué me recomiendas que haga?

-Haz algo genial.

No porque se venderá.

No porque te sitúe en el sitio de las personas que hacen y no en el de las que miran.

No porque sea tu trabajo.

Tampoco porque mejorará tu currículum.

Simplemente porque puedes.

Porque te mereces hacer algo de lo que te sientas orgulloso, además porque la alternativa es esperar a que los astros se alineen para que llegue alguien que te dé el permiso de hacer algo grande.

Ah! y hazlo hoy.

Hazlo hoy, ahora, es el mejor momento.

Si estás haciendo algo que merece la pena, si estás construyendo algo que genera un valor en otros, si estás montando un buen lío, por favor hazlo.

Olvida a los críticos, ignora a los cínicos, huye de la media y hazlo. (CLICK)

Todo el mundo tiene opiniones, no tiene mucho sentido intentar convencer a nadie de que cambie la suya. Además, al final casi siempre eres tú quien se equivoca, de una forma u otra.

Así que hazlo.

No necesitas más tiempo, ni más dinero, simplemente necesitas decidirlo.

Esta sociedad nos ha hecho creer que debemos ser perfectos todo el tiempo.

Que si no llegas a lo máximo, has perdido. Que la respuesta correcta siempre es: MÁS.

Que debes ser tan excepcional que la gente quede atrapada por tu magnetismo.

Estupideces.

Este tipo de aspiración de cara a la galería, este complejo de bloguera de moda, genera un negativo enorme en tu mente, cuerpo y amor propio.

Nos han hecho creer que debemos ser alguien que no somos, nos han cargado con esa angustiosa expectativa, por eso muchas veces te sientes roto/a. Porque estamos intentando ser alguien diferente a quien somos. 

Hable mucho sobre esto cuando escribí #Iniciaturevolución

Podemos reescribir nuestra historia tantas veces como estemos dispuestos a hacerlo. Somos los dueños de nuestra vida y estamos aquí para diseñarla.

Sé mejor, claro, pero siendo TÚ.