Mejorar en el trabajo

Cuando consigues que tus capacidades y habilidades estén en equilibrio con tus retos y objetivos, eres imparable. A eso le llamo tener FLOW. 

"Lunes" es para muchas personas casi una palabrota. Significa volver a trabajar. Lo cierto es que el trabajo es más recomendable que el descanso para el desarrollo personal. El trabajo te plantea retos que debes superar, esforzarte para mejorar y obtener resultados. Muchas personas creen que serían felices tumbados todo el día en la playa, es posible que algunos si, pero lo inmensa mayoría necesitamos retos para sentirnos realizados.

¿Alguna vez has sentido que gran parte de lo que haces en tu día de trabajo es contestar el email? ¿Has sentido que eres una persona pegada a un teléfono? ¿Te sientes improductivo debido a las distracciones?

Si la respuesta es afirmativa, ahí tienes gran parte del problema. Para aquellos que tenemos un trabajo donde el correo electrónico no es nuestra principal responsabilidad, el control y responder a todos los emails cada día, nos puede distraer de realizar el trabajo importante. Lo que se traduce en una menor productividad.

Cuando cedemos el control de nuestra vida o jornada laboral a distracciones, emails, reuniones no planificadas, whatsapp o redes sociales, nos convertimos en personas muy poco productivas e infelices. Ya que no estamos haciendo el trabajo que deseamos hacer. La clave, es entender que debemos centrarnos en nuestros principales objetivos del día, llevarlos planificados previamente y así encontrar el FLOW.

Mejorar en el trabajo

Encontramos el FLOW cuando hacemos el trabajo que nos importa.

Nuestra productividad depende en gran medida del tipo de trabajo que estamos desarrollando y lo que nos motive esa actividad. Para sentirnos muy motivados y realizados, tenemos que creer que lo que estamos haciendo tiene un impacto positivo. Que es necesario e importante.

Los trabajos que nos requieren exigencia y que demos nuestra mejor versión, generan resultados valiosos y nos hacen sentir bien. Ya que nos obligan a mejorar continuamente. Todos queremos mejorar y sentirnos útiles. A todos nos gustaría ir a trabajar si sintiésemos que hacemos el trabajo que realmente importa y el que deseamos hacer. El problema surge cuando dejamos de hacer el trabajo que nos genera FLOW, por atender distracciones no planificadas.

Para no entrar en la procrastinación, antes de empezar tu jornada define dos objetivos importantes a conseguir. Una vez alcanzados ya puedes abrir el correo electrónico. Verás como aumentas y mucho tu productividad y satisfacción en trabajo.

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