La Educación debe ser incómoda 

La educación debe ser incómoda. Tiene que costar, incomodarte, retarte, generarte curiosidad, impactarte y hacer que te replantees las cosas. Ese es uno de los motivos por el que pienso que las carreras universitarias y masters están fallando a sus alumnos. (De esto exactamente va mi nuevo proyecto, que te presentaré el martes)

Ocurre, porque lo cómodo vende. 

Muchas personas se conforman con algo peor, sencillamente porque es más asequible. Porque pueden alcanzarlo casi sin esfuerzo. Se preguntan:

“¿Cómo puedo conseguir algo lo suficientemente bueno a cambio de que no me cueste demasiado esfuerzo?“

Esto no ocurre exclusivamente en la educación. Puedes verlo en casi cualquier escenario de tu vida: la alimentación, el trabajo y la forma física, son buenos ejemplos.

En la educación, la mayoría de las universidades y escuelas de negocio, prefieren tener exámenes standard y planes educativos rígidos, para ahorrarse el trabajo de tratar a cada estudiante de una manera distinta. Es más cómodo y por supuesto mucho menos efectivo.

Al igual que es más cómodo para el alumno, leer un libro y memorizar, que mancharse las manos y correr el riesgo de fracasar haciendo.

La educación debe ser incómoda para que funcione, porque se basa en el esfuerzo y el compromiso de llevarnos de donde estábamos a donde queremos estar. Eso no puede ser nunca cómodo. Debe ser exactamente lo opuesto. Algo que te fuerce a salir de tu zona de confort y estrellarte contra la incertidumbre. Enfrentarte al fallo y aceptar que ocurrirá mucho más de lo que esperas. 

El 1-12-6 es incómodo y diseñado para un pequeño grupo de personas comprometidas, valientes y reales, junto a un grupo de profesores experimentados y hechos a sí mismos. Un objetivo: dar un paso al frente y destacar.

PUSH es un programa decididamente incómodo, que desafía a cada participante a mostrar su lado más vulnerable, a experimentar, fallar, intentar diferente, esforzarse y aprender.

Mi nuevo proyecto, será incómodo. No puede ser de otra manera. La educación que funciona es incómoda, pero merece la pena.