A menudo recibo emails de personas con ganas, que me preguntan cuál es la mejor manera de empezar. Me dicen que quieren emprender esto o lo otro, que no saben cuando lanzarse, qué cual es mi opinión al respecto, que les encantaría pero.. que qué haría yo.

A todos, les respondo lo mismo (he cogido el texto que vas a leer tal cual de mi glosario de plantillas/respuestas de Evernote)

Hola.

El mejor momento es hoy, pero claro, para mí, ¿para tí? No lo sé. Puedo decirte lo que haría yo en tu situación, pero yo no soy tú.

Sé (y tú sabes, y todos sabemos) lo que haríamos en una situación concreta, pero eso no es lo mismo a que tú tengas que hacerlo.

La empatía requiere algo extremadamente difícil: aceptar el hecho de que no estamos y nunca estaremos en el lugar exacto de la otra persona.

No puedes esperar que yo te de la respuesta correcta, porque ésta no existe, al igual que el momento perfecto tampoco.

Precisamente por esto estás atascado. Comenzar sin ver el final es complicado, por lo que a menudo esperamos para ver cuál es el momento perfecto. Y éste rara vez llega. Bueno si, cuando ya no te queda más opción.

La mejor manera de empezar es comenzar por el camino equivocado, ahora mismo. Hoy, ya, ahora.

Paso a paso, página a página, seguidor a seguidor, conferencia a conferencia, visita tras visita. Sin pensar, solo acción. Cuando empiezas a moverte, no puedes evitar mejorar.

Puede que no alcances la perfección, quizás no llegues, pero estarás mucho más lejos que la gente que opta por la alternativa.

No sé si es la respuesta que buscabas, pero es exactamente la que a mi cuando estaba en tu situación,me hubiese gustado recibir.

No te limites, empuja, continua, mide los riesgos, cáete, levántate y sigue. Por favor, sigue.

Un abrazo grande.

Ricardo.