Las 4 preguntas de mi nuevo proyecto

Estoy lanzando un nuevo proyecto que si todo va bien, verá la luz en el mes de marzo. Preparándolo, enumeré 4 preguntas clave que debería responder la idea a la perfección. Te las cuento por si te ayudan a ti:

  1. ¿Cuál es el problema a resolver
  2. ¿Cómo lo vamos a resolver?
  3. ¿Cómo podemos probar que lo que construimos coincide con lo que nos hemos propuesto hacer?
  4. ¿Cómo sabremos si está funcionando?

Si bien podría incluir cien preguntas más, estas son sin duda las claves para la primera fase del proyecto. Y la calidad de las respuestas y el detalle de esa especificación, es lo que marcará la diferencia o no.

Si entre tus respuestas elegidas se encuentra: "lo sabré cuando lo vea”. Algo estás haciendo mal.

Claro que responder a esas preguntas al detalle y perfección es difícil.

Es difícil porque se resiste a soluciones simples. Las respuestas rápidas y la simplificación no son el camino correcto, se han probado antes y han fallado.

La gente ha intentado todas las soluciones obvias. No han trabajado lo suficiente. Es por eso que lo llamamos problemas difíciles, cuando realmente deberíamos llamarlo, “problemas poco trabajados”.

Los problemas difíciles requieren trabajo emocional, enfoques arriesgados y métodos que podrían no funcionar. Recompensan la paciencia, los detalles y las agallas.

Depende de ti.