Durante los primeros años de un negocio, la única palabra que importa es “sobrevivir”, conseguir pagar las facturas mes a mes. Hay una línea muy delgada que separa el éxito del fracaso.
La vida es un largo proceso de aprendizaje. Hay que empaparse de cada nueva materia que se cruza en el camino de tu empresa. Antes de decidir transformar algo en un negocio, hay que haber investigando el sector, los factores competitivos…
La vida y los negocios es todo uno. La mayoría de las personas están contínuamente en contacto con negocios, estés donde estés, en un hospital, una tienda o un avión. “Business is life”.
Los mejores siempre sobreviven.
La motivación no debe ser nunca el dinero, sino el sentirte orgulloso de tu empresa. El dinero es una consecuencia.
Construir una marca es una labor de constancia. Tu marca es tan buena como buenos sean tus productos y servicios.
El contacto con los clientes es uno de los secretos de los negocios, aunque también es muy importante saber que clientes no interesan. Al principio es fácil pensar que todos los clientes son buenos, pero realmente hay alguno que nos hacen perder dinero.