Si eres de los que intentan, empujan, se inconforman y buscan cómo avanzar, estoy seguro que en algún momento has escuchado alguna de estas frases:

  • No estás preparado para hacer este trabajo.
  • Tu currículum es muy limitado. Te falta experiencia.
  • Eres demasiado joven. 
  • Eres demasiado mayor.
  • No se te da bien.
  • ¿Te crees mejor que el resto? No lo conseguirás.
  • Es imposible.
  • Estas cosas son para unos pocos elegidos.
  • Te faltan contactos. Sin enchufe, ni ayuda, es imposible.
  • Eres demasiado “buena persona”.
  • Tú no estudiaste esto. ¿Qué te habilita?
  • No confío en ti.
  • No conoces a las personas adecuadas.
  • Estás sobrecualificado para hacerlo.
  • No estás preparado.
  • (...)

Seguro que has escuchado alguna de estas frases en cantidad de ocasiones. Es posible, incluso, que hayas empezado a creerlas.

Ahora, más que nunca, la actitud triunfa, la productividad derrota a la ignorancia y la creatividad e innovación ganan a la experiencia, sobre todo en los márgenes, en los límites, en los lugares que merecen la pena ser explorados porque todavía quedan preguntas por responder.

Demasiadas personas me (te) han dicho “no”. Y muchos de ellos estaban equivocados. No siempre es por mala intención, quizás lo que tienes que ofrecer no era para ellos. Es ok.

No es justo, pero es mejor que la alternativa.

Elígete a ti mismo y sigue haciendo el trabajo importante. No lo hagas para todo el mundo, hazlo para ese pequeño grupo de raros como tú (yo) a los que les (nos) importa e interesa tu trabajo.

No necesitas permiso, y si piensas que lo necesitas: aquí lo tienes.

Fotón de: @fernando2ms