Necesitamos profesionales con iniciativa

Necesitamos profesionales con iniciativa y la firme decisión de hacer cosas. Sin duda alguna, la iniciativa es una de las habilidades o capacidades que más valoro y echo en falta en una persona. Fíjate en las personas que admiras o en las empresas punteras, desde Gary Vaynerchuck a Apple, siempre están intentando cosas, lanzando nuevos productos, servicios, arriesgando e intentando diferente. Algunas ideas funcionan y otras no, es ok, pero por lo menos un profesional que quiera destacar, debe contar con la iniciativa de intentarlo.

Mi Gonzalito, tiene un juguete con el que - afortunadamente - jugaba antes más que ahora. Es un sencillo aparato de botones, en el que si presionas un botón, obtienes un resultado: un sonido, una vibración, algo. El juego obviamente es para un niño de dos años, pero refleja muy bien de lo que estamos hablando; ya que la iniciativa no es otra cosa que realizar una acción que generará un resultado. A más acciones, intentos, más resultados. 

Por lo que si quieres conseguir más cosas, debes intentar más.

Entonces, si esto es tan sencillo,

¿por qué falta tanta iniciativa entre los trabajadores y los profesionales en general?

En mi opinión, además de por un miedo enorme al fracaso, también se debe a la falta de curiosidad y ganas de hacer cosas que podrían no funcionar.

La mayoría de los trabajadores no tienen problemas en seguir instrucciones, normas y pautas de eficacia comprobada. Quieren seguir unas pistas o un mapa que les lleve al cofre del tesoro, pero el caso es que en muchas ocasiones eso no va a ocurrir. Siento decirte que en muchos casos no existen recetas mágicas, sencillamente debes dejarte guiar por la ganas de hacer algo, por la curiosidad de preguntarte: “qué pasaría si..”

¿Puedes fallar? Por supuesto.

Tomar la iniciativa es asumir que es más que probable que te equivoques. Elegirás mal, perderás tiempo, quizás dinero y es muy posible que te echen la culpa. Precisamente por eso es tan valioso, porque no todos están dispuestos a hacerlo. Es escaso y por lo tanto de más valor.

La mayoría de los profesionales decidirán eludir la responsabilidad, los han regañado y castigado demasiadas veces y ahora les da terror asumir el riesgo. Eso precisamente es una de las cosas que enseñamos en PUSH, como estrategia imprescindible para marcar la diferencia: Hacer lo que otros no están dispuestos a hacer.

Si tuviera que elegir mi capacidad favorita de todo el programa PUSH, sería la iniciativa radical.