Los verdaderos profesionales no tienen miedo de los aficionados.

En el podcast que publico la semana que viene, le pregunto a Marco sobre cómo lidiar con la mala competencia. Después de la entrevista, me quedé meditando sobre el tema y estoy convencido que los verdaderos profesionales no tienen miedo de los aficionados.

Lebron James no teme al último del draft. Sería absurdo.

A los programadores talentosos no les importan los chicos que acaban de salir de Ironhack. Tarde o temprano, si necesitas un programador senior, lo encontrarás, y si no lo haces, también está bien. No pasa nada.

Desde hace unos años, el diseño gráfico, el marketing  y otros sectores que antes estaban fuera del alcance de todos, se han llenado de aficionados. Los profesionales inseguros luchan y han luchado contra los aficionados, insistiendo en que degradan su arte, que bajan el nivel, tiran los precios y están haciendo daño a la industria. Sin embargo, los verdaderos profesionales, aquellos con talento real, utilizan el cambio tecnológico y a los propios amateurs para ascender y marcar la diferencia.

En este podcast hablamos sobre esto y el alto rendimiento

Mi opinión es que hay que animar a los aficionados a seguir adelante, explorar, empujar, experimentar y hacerse un hueco. Adoro cuando aparece alguien apasionado, porque no me preocupa que tenga acceso a mis clientes. Confío en la claridad y la inteligencia del que sabe distinguir qué es y qué no es hacer un buen trabajo.

Los profesores universitarios de nivel, las buenas escuelas de negocios, Pushcamp,  no temen los cursos online. Los diseñadores web con talento no temen a los servicios en la nube. Los diseñadores gráficos no temen a Canva.

Ellos dicen:

Cuando necesites algo por lo que valga la pena pagar, estaré aquí. Y lo que te vendamos, valdrá más de lo que te cobraré.

No hay que tenerle miedo a los aficionados. Al revés, hay que marcarles el nivel. Si te molesta que los nuevos estén ocupados haciendo lo que solías hacer tú, mejora y esfuérzate en lugar de enfadarte.