Ten un plan y no esperes a ser elegido. Ayer subí un story a Instagram, para anunciar que vuelven los viernes de preguntas y respuestas al podcast. Si quieres hacerme alguna pregunta, pincha aquí.

Las cuatro preguntas más recurrentes de los lectores del blog y oyentes del podcast son:

  • ¿Cómo ser elegido?
  • Trucos o atajos para conseguir X
  • Construir una comunicad en poco tiempo
  • ¿Cómo vender más?

Sin duda alguna, la más habitual pero formulada de infinitas maneras distintas es la de cómo ser elegido.

Vamos a ver, ser elegido está bien, si te sucede. Pero no es un plan. Es más bien una plegaria. Es echar balones fuera y sentarte a esperar que ocurra lo que crees que debería ocurrir. Es esperar a que aparezca el hada madrina y convierta tu calabaza en carroza. La cuestión no es que el hada madrina no vaya a aparecer, la cosa es que tiene mucho dónde elegir, y si tienes suerte, mucha suerte, serás tú, pero ese no puede ser tu plan. Debes tener algo más, porque es muy probable que no ocurra.

Estamos hartos de ver películas de Hollywood, emprendedores millonarios, youtubers de éxitos virales, niños con Ferraris alquilados en las redes sociales y blogueras de moda con (falsas) vidas maravillosas, pero eso no puede ser tu plan. Porque raras veces ocurre.

Un plan implica tener una serie de pasos que estén en gran medida bajo tu influencia y control. Un plan involucra el trabajo duro, el trabajo a la sombra y difícil de miles de pasos valientes, de hacer cosas que podrían no funcionar, de conectar, equivocarte, invertir, fallar, arriesgar, cuidar y empujar de nuevo.

Tener un plan es mucho más que ser elegido. No vuelvas a preguntarme cómo conseguir que alguien haga algo, pregúntate qué vas a hacer tú para que los demás lo hagan.

Me encanta esta frase de Cal Newport que dice:

Sé tan bueno que no puedan ignorarte.