Ayer hablando con un chico aquí en Andorra, sobre el trabajo y el emprendimiento, me dijo:

“A mi si algo me apasiona, lo doy todo. Me esfuerzo lo que haga falta.”

Bajo mi punto de vista esta forma de actuar es la mejor manera de esconderse. La excusa para no hacer el trabajo. Para no enfrentarte a algo que podría no funcionar.

Nada es lo suficientemente bueno para tener toda tu pasión antes de que lo hagas. Quizás, puedes pensar que vale la pena, pero tan pronto como examines de cerca los detalles, pros, contras y las trampas, es fácil decidir que es mejor esperar por algo que te apasione más.

Como habrás adivinado esto es un bucle que nunca acaba. Como dijo Victor Rodado en el podcast:

“Si haces cosas, suceden cosas”. En cambio si lo haces nada, nunca sucederá nada.

¿Sabes qué le contesté a este chico?

Que hiciese justo lo contrario:

"Cuando tengas ante ti la oportunidad de hacer algo, ponte en ello, con enfoque, trabajo duro e inteligencia, y una vez que comiences a progresar, te apasionará".

Da igual que sea lanzar un negocio, apuntarte a PUSCAMP o al 1-12-6 de Almería.Si el beneficio supera al riesgo de no hacerlo. Debes intentarlo.

Trabajar antes de apasionarte mide tu compromiso y no sólo el sueño idealizado de la perfección.

La pasión proviene de sentirse necesario, de acercarse a la excelencia, de hacer un trabajo que importa y que necesita ser hecho.

¡Monta un buen lío! Te necesitamos.