Cuanto más específico mejor.

Soy muy muy fan de Banksy y he elegido esta foto para el post porque expresa a la perfección, que si eliges ser específico, deberás renunciar a una gran parte del mercado. A costa - quizás - de no ser popular y no gustar a todo el mundo.

Voy en el AVE rumbo a Madrid para una reunión con uno de mis clientes más antiguos: Leroy Merlin, y vuelvo corriendo a Málaga porque mañana tengo otra reunión con mi cliente más nuevo: Grupo Cabeza. 

Estas dos empresas, con negocios tan diferentes, comparten algo muy importante en común: ambas cubren a la perfección una necesidad muy específica de sus clientes. Y ahí radica gran parte de su éxito.

Estoy convencido que para lanzar un proyecto competitivo hoy día, debes rechazar una gran parte del mercado y ser súper específico. También es aplicable  si lo que quieres es encontrar trabajo.

Cuanto más específico mejor. 

Cuando tienes solo un pequeño pero suficiente número de clientes potenciales ideales y tu producto o servicio ofrece una solución personalizada y perfecta para cada uno de ellos, es mucho más fácil competir que cuando ofreces de todo a todo el mundo.

No solo eso, sino que cuanto más específico seas, más fácil será ser extraordinario, entregar más de lo que espera tu cliente y crear algo que realmente merezca la pena, porque sabes exactamente qué quiere y necesita tu cliente.

Una vez tengas dominado “específico”, puedes pensar en hacer el trabajo para convertirte en “general”, porque ya tendrás dinero, marca, reputación y experiencia. Mira Amazon, empezó específico: vendía libros y hoy creo que no hay nada que no venda.

Cuanto más específico mejor

La otra cara de esto es interesante: si de alguna manera, contra todo pronóstico, has logrado tener éxito en “general”, cambiar a “específico” no te costará ningún esfuerzo. Ya que el mercado específico elegido, aceptará de muy buena gana el hecho de que ahora estés realmente centrado en ellos.

Si hay algo que tengo claro, es que el mundo gira a la híper especialización.