Dar más de lo esperado y cumplir tus promesas, eso es Marketing.

Haz el trabajo importante, el que no todo el mundo está dispuesto a hacer, no porque tengas que hacerlo, sino porque es un privilegio. Hazlo porque eso es marketing de verdad, dar más de lo que tus clientes esperan recibir.

Destroza las expectativas.

Vacíate en esa conferencia, cuéntalo todo. No te guardes nada.

Entra temprano, antes que nadie.

Ayuda sin pedir nada a cambio.

Entrega valor equivalente a cuatro veces el precio que has pedido.

Hazlo sin pedir nada a cambio, sin recompensa a corto plazo. Sencillamente porque tú puedes.

Los directores, los profesionales del marketing de verdad, las empresas que sobresalen, entienden esto a la perfección. Comprenden que su estrategia de marketing no pasa por poner a mujeres y hombres en ropa interior, no es cuestión de vender un producto exclusivamente, sino de contar una historia, de conectar personalmente con un suficiente grupo de personas que se enamoren de la marca y estén dispuestas a pagar un sobreprecio, porque la empresa cumple sus promesas y entrega siempre más de los que ellos esperan recibir.

El hábito de hacer más de lo necesario solo se puede obtener a través de la práctica. Y ese hábito no tiene precio.

Cumple tus promesas

Promesas útiles y creíbles. Los consumidores sólo préstamos nuestra atención a los vendedores cuando:

La promesa de la marca es algo que creemos que vale más de lo que cuesta y si pensamos que eres la mejor persona para cumplir esa promesa.

Si tu marketing no está funcionando, si tus ventas no son las que esperas o quieres, es porque tus promesas no son lo suficientemente útiles, lo suficientemente grandes, o porque no confiamos que tú seas la persona que las cumpla.