El marketing es cambio. Tú, yo, nosotros, sabemos bien que no podemos cambiar todo o a todos, pero siempre está en nuestra mano cambiar a las personas que importan.

Uno de los objetivos del marketing (mucho más allá de vender algo) es el de cambiar: cambiar las acciones, las percepciones, las promesas, los resultados o la conversaciones de las personas.

El cambio que funciona es casi siempre específico, no es general. Es muy difícil tener la oportunidad de hacer un cambio masivo, pero siempre podemos hacer un cambio enfocado.

Hace una década, el desafío era cómo crear anuncios que sean vistos por casi todo el mundo y tratar de lograr que esos anuncios merezcan la pena. Ese no es el problema actual, porque ya no puedes publicar un anuncio y que llegue a todos.  ¡Qué maravilla! Ahora, en lugar de gritar a las masas, la empresa no tiene más remedio que elegir a su público. Tal vez ni siquiera con un anuncio, sino con una carta, un email, un sitio web o un producto que hable por sí mismo y sea digno de ser recomendado. 

Entonces, si entendemos que las cosas han cambiado, la primera y la pregunta más importante es: "¿a quién queremos cambiar?"

Si no puedes responder a esto específicamente, no continúes con el resto. No merece la pena. Perderás tiempo y dinero. Ahórratelo.

Por quién, quiero decir que me digas un nombre, una persona, una tribu, un conjunto de personas que compartan ideales particulares. El resto de personas fuera de este grupo, deberían pensar que estás loco, o al menos, ignorarte.

 Aquí tienes una pequeña guía de preguntas:

 ¿En qué cree?

 ¿A qué le tiene miedo?

 ¿Qué piensa que quiere?

 ¿Qué es lo que realmente quiere?

 ¿Qué historias han resonado con él/ella en el pasado?

 ¿A quién sigue, emula y mira?

 ¿Cuál es su relación con el dinero?

 ¿Qué canal utiliza a diario?

 ¿En quién confía y a quién presta atención?

 ¿Por qué cambiará ahora y no más tarde?

Ahora que sabes estas cosas, no salgas ahí fuera a tratar de vender tus bragas, sujetadores, carteras, gafas o césped artificial. Ve a hacer un producto, un servicio y una historia que funcione. Esto no va de utilizar el marketing para vender tus cosas, esto trata de hacerlo para que queramos comprarlas. Que es muy distinto.