El marketing de impacto

Es muy interesante ver cómo las estrategias de marketing de las empresas están evolucionando hacia un marketing de impacto. Un marketing más humano que busca generar un impacto positivo en la sociedad. No te hablo de tácticas, técnicas, herramientas o canales. Sino de propósito, visión y búsqueda del porqué.

Fíjate en las estrategias de marketing de impacto de empresas como Balay, MAERSK o Patagonia y verás a la perfección de lo que hablo.

La mayoría de las estrategias que están desarrollando las marcas, se centran en algo que yo llamo: “YO MI ME CONMIGO”: Te enseñan el producto, te venden el producto e impactan outbound al cliente con más producto.

En lugar de buscar un “algo” que se sitúe por encima del servicio que venden, se esfuerzan en competir en características técnicas o precio. 

5 pasos para un marketing de impacto que funciona

    1. Desarrolla, enfoca y comunica tu producto o servicio a personas que compartan tu misma misión. Si, ya sé, para eso tendrás que sacrificar una enorme parte del mercado. Es ok, no trabajas para todo el mundo. Deja muy claro y fácil de entender el valor que tu producto ofrece. Esta es la base para que funcione.
    2. Cuenta una historia diferente y auténtica. Una historia que incorpore a tu equipo la marca, oficinas y el propio producto. Aquí tienes un post muy interesante sobre este tema.
    3. Entrega dos veces más de lo tu cliente espera. Esta siempre ha sido la mejor estrategia posible. Dar más de lo que tu cliente espera recibir.
    4. Centra tu misión, comunicación y propósito en algo mucho más grande que ganar dinero u ofrecer un gran servicio. Algo que haga de este mundo un lugar mejor o sencillamente que tus clientes al utilizar tu producto, crezcan y sean mejores. Como ocurre en el 1-12-6 o en PUSH.
    5. Permanece siempre humano. No podemos olvidar que esto va de personas. Personas que confían en otras personas. Así que no pierdas de vista nunca, la parte humana de tu empresa.

Obviamente las estrategias de marketing de impacto se utilizan con el fin de ganar dinero y vender más. Eso, no quita que haciéndolo podamos contribuir no solo a cubrir una necesidad, crearla en el mejor de los casos o generar un deseo, sino a provocar un cambio lo suficientemente impactante en nuestros clientes.