El marketing son historias

El marketing son historias, ya lo dijo Seth Godin en su libro “All Marketers are liars”.
El arte de contar historias para que tu audiencia/cliente empatice y conecte emocionalmente con tu marca, funciona. Es más, en muchos casos es gran parte de la estrategia de diferenciación de tu empresa, porque ¿qué hay más tuyo que tu propia historia?
La historia de tu producto, integrada en tu producto, para crear un mejor producto, que el mercado adore.

Toda buena estrategia de marketing, necesita una historia sobre por qué alguien debería recomendarte o ser fiel a ti y lo que ofreces. Una gran historia sobre el origen, impacto, legado y la utilidad de lo que compramos. Los anuncios pueden ser parte de esa historia, pero ningún cuento es recordado por el trailer.

Ah! Y ya que vas a contar una historia, hazlo con pasión.

Las historias funcionan en marketing

Las grandes historias tienen éxito porque son capaces de captar la atención e imaginación de la audiencia.

Una historia es cierta. No necesariamente porque sea un hecho, sino porque es consistente y auténtica.

Las grandes historias hacen una promesa.  Prometen diversión, seguridad o un atajo.  La promesa debe ser audaz.  Es excepcional, cautivadora o no vale la pena escucharla.

Las grandes historias generan confianza. La confianza es el recurso más escaso que nos queda. Por eso, ningún profesional del marketing logra contar una historia a menos que se haya ganado la credibilidad para contarla.

Las grandes historias suceden rápido.  Las primeras impresiones son mucho más poderosas de lo que pensamos.

Las grandes historias no apelan a la lógica, pero a menudo apelan a nuestros sentidos. 

Las grandes historias rara vez están dirigidas  a todo el mundo.

Las grandes historias no se contradicen.  Si su restaurante está en la ubicación correcta pero tiene el menú equivocado, pierde.

Sobre todo, las grandes historias están de acuerdo con nuestra visión del mundo.  Las mejores historias no enseñan nada nuevo a la gente.  En cambio, las mejores historias concuerdan con lo que el público ya cree y hace que los miembros del público se sientan inteligentes y seguros cuando se les recuerda lo buenos que han sido siempre.

¿Cómo contar tu historia?

Ve a los inicios de tu empresa o de tu trayectoria profesional. Rescata anécdotas y hechos que puedas transformar en un historia interesante y que conecte con tu público objetivo.
Debe ser una historia real, que empatice, pero sobre todo que resulte creíble, emocionante e interesante.
Historias como la de Deportae: Cuando Lore y yo empezamos todo sin dinero y con un único ordenador compartido para dos, en un cuarto de casa de nuestros padres y muchas cafeterías en el año 2008. Si uno hacía un presupuesto, el otro no podía hacer nada. Mucho ha llovido desde entonces, pero la esencia se mantiene.
Esta foto fue cuando compramos la oficina actual que tenemos en Deportae.
marketing son historias
Historias como la de Apple: Dos emprendedores en los que nadie creía, un ingeniero y un apasionado de la caligrafía, cambiaron la forma en la que entendemos el mundo desde un garaje.
Historias como la de la Coca Cola y su fórmula secreta.
Seguro que has oído hablar de todas ellas. Bueno, si eres nuevo por aquí, quizás de la mía no.

Para mi lo más importante de contar una historia, es que es tuya, y nadie puede tener la misma. En todo momento ésta debe servir para transmitir los valores y emociones a los que quieres que se asocien contigo o te compren.

"Convierte al cliente en el héroe de tu historia”, Ann Handley
Otra buena estrategia para contar tu historia, es convertir a tu público en los héroes. Cuenta las historias de personas y clientes que comparten los mismos valores que tu marca. Historias reales de clientes, que demostraron con sus acciones que los objetivos se pueden conseguir. Esto lo hace muy bien Under Armor.
A las personas nos gustan las historias, hemos crecido con los cuentos y nuestro cerebro más emocional empatiza con ellas. Por eso seguimos a marcas que nos cautivan y a personas y profesionales a los que admiramos y respetamos. Mucha gente cree que todo va de producto pero no es cierto, el marketing va de la historia que cuenta tu producto.