Ser elegido, es el propósito del marketing

Ser elegido, es el propósito del marketing. Obviamente no el único, pero si uno muy importante. Si tu cliente escoge tu producto entre los cientos de opciones con los que cuenta, te da la oportunidad de demostrar que mereces la pena.

Si hay algo que ha cambiado en esta nueva economía y forma de hacer negocios, es la elección. Nunca ha sido tan fácil tener opciones para elegir y tan competido el ser elegido.

  • Tenemos al alcance de un click más productos de los que hubiésemos imaginado.
  • Si necesitas un perfil de profesional concreto, tienes herramientas como LinkedIn que te ayudan a elegirlo al momento.
  • ¿Necesitas proveedores? En un segundo cuentas con un listado completo de cualquier ciudad del mundo.
  • Organizas una selección de personal y tienes muchísimos candidatos formados y preparados para el puesto.
  • Quieres informarte sobre un tema concreto y al segundo Google te da cientos de opciones.

Vivimos en un mundo en el que es muy fácil comparar, tener acceso a la información y contar con opciones para elegir. Por lo que en mercado con mucha oferta (proveedores,candidatos..) y solo una elección, es más importante que nunca destacar, diferenciarse, dar un paso al frente y sobresalir. Si quieres tener opciones de ser esa persona o empresa elegida.

Antes, nuestros clientes solo conocían una empresa para animar sus fiestas de Halloween y Navidad. Ahora tienen cientos de opciones. Eso hace que en Deportae, tengamos que esforzarnos no solo en ser la mejor opción, sino en ser la opción elegida. Que es muy diferente.

ser elegido

Antiguamente tenías un único gestor para tus seguros, ahora puedes tener cada uno con una compañía diferente. 

Antes, eras cliente del banco de tu barrio. Ahora yo hablo con mi gestor por correo electrónico y lo veo quizás dos o tres veces al año.

Ser elegido, es la clave del marketing porque tienes más opciones que nunca encima de la mesa sobre: a quien contratar, para quién trabajar y lo más importante.. a quién escuchar (y a quién ignorar).