Tienes que empezar siempre por la estrategia.

Hay una gran confusión entre táctica y estrategia. Muchos profesionales las confunden y es lógico caer en el error, pero vale la pena diferenciarlas porque la estrategia puede salvarte cuando las tácticas fallan.

La estrategia es sin duda la parte que más me gusta en el mundo del marketing y de los negocios. Cuando monté Yellow. tenía muy claro que se dedicaría a marketing estratégico y en ningún caso a la gestión de tácticas (cómo hacen la mayoría de las agencias).

Si una táctica falla, deberías considerar abandonarla. Pero que una táctica falle no significa que haya algún problema con la estrategia. Tu estrategia es lo que sigues haciendo incluso después de alejarte de una o varias tácticas.

Cuando cuentas con poco tiempo para desarrollar un proyecto o actuar, es lógico caer en la táctica. En las acciones. Pero si repites esta táctica, día tras día, en poco tiempo te darás cuenta que lo que estás haciendo es un verdadero desastre.

En mi opinión, esto es lo que está ocurriendo en muchas empresas. Se centran en realizar acciones aisladas que les mantienen ocupados, trabajando y se sienten bien, porque están haciendo algo, pero no funciona y no están avanzando.

Pregúntate:

¿Cuál es el plan a largo plazo?

¿Por qué haces lo que haces?

¿Qué resultados estas obteniendo?

¿A dónde te están llevando?

¿Estás construyendo activos para el futuro o simplemente estás ocupado?

¿Estás pensando en las amenazas que vienen o solo te preocupas de apagar los fuegos de hoy?

La táctica es muy importante, pero la estrategia es imprescindible (si quieres perdurar en el tiempo).

Por ejemplo, si un agente inmobiliario tiene como objetivo convertirse en la persona del sector en la que más se puede confiar, tiene a su disposición 100 tácticas que puede usar para ganarse esa confianza. Puede organizar charlas, patrocinar equipos locales, organizar reuniones comunitarias en su oficina, patrocinar al equipo local de fútbol sala, crear una estrategia de YouTube educando a los clientes sobre la compra venta de inmuebles, ser transparente sobre sus beneficios, etc.

No importa si una, dos o cinco de las tácticas fallan. Pero si una vez, solo una vez, viola la confianza y las expectativas de alguien, toda la estrategia está perdida.

Las tácticas son desechables.

La estrategia juega al largo plazo.

Este es uno de los puntos principales del Programa 1-12-6. Por cierto aquí tienes toda la información de las nuevas ediciones.