Tu competencia no es quien piensas

No siempre tu competencia es quien piensas. Quizás estás dedicando mucho tiempo a estudiar qué hacen otras empresas de tu sector, con qué precios compiten y a qué tipo de clientes están tratando de conquistar. Pero puede que estés pasando por alto a tu mayor competidor:

Imaginemos que vendes césped artificial, nueva construcción, ingresos de pelo, decoración de interiores o diamantes (vaya ejemplos). Es posible que estés preocupado mirando y estudiando a la competencia: sus precios, estrategias, etcétera. Pero tu verdadera competencia no son ellos, tu verdadero rival se llama: NADA.

Existen muchísimos escenarios y sobre todo en muchísimos tipos de producto, que cuando el cliente no compra tu producto o servicio, no se va a la competencia. Sencillamente decide no comprar nada.

“Voy a comprar este collar de diamantes o no me compraré nada, porque realmente no lo necesito”

“Solicito una hipoteca para comprarme esta casa de nueva construcción o sigo viviendo de alquiler”

“Instalaré este césped artificial en mi jardín o no hago nada y me quedo con el que tengo natural”

«Contrataré tus servicios de consultoría, o continuaré haciendo lo que estoy haciendo ahora, que es nada».

Muchas empresas siguen cometiendo el error de definir gran parte de su estrategia de marketing para tratar de batir a otros competidores, cuando lo que deberían empezar a preguntarse y trabajar es si los clientes que no les compran, acaban en la competencia o en “nada”

Pregúntate:

¿Vale tu producto la pena, la molestia, el riesgo, el tiempo y el dinero?

¿Consigue tu estrategia de marketing que lo necesite hoy y no quiera esperar a mañana?

¿Eres capaz de demostrarme que eres mejor opción que “NADA”?