Cuando quedan solo 3 meses para mi próximo reto, recuerdo con gran ilusión mi primer Ironman.

He hablado mucho de la prueba, con infinidad de gente y todos realzan la dureza y exigencia del dia de la competición, pero eso no es ¡NADA!

El Ironman comienza el dia que decides hacerlo.

Lo recuerdo como si fuese ayer, era agosto de 2010 y llevaba 3 meses preparando mi primera maraton. Como todos, buscaba en Youtube motivación para poder levantarme dia tras dia para salir a correr y....

Motivación=Ironman

Cuando ves esos vídeos, deseas hacerlo, es un imposible, todo un reto, entonces no paras de buscar gente "Normal" que lo haya hecho para que te motive y te anime a decidirte, pero no los encuentras, entre tus amigos solo hay negatividad y frases como:

- Eso es imposible
- Tu no lo haces, eso es para profesionales
- Ya veras como te lesionas. Al final no terminas.

Realmente es ahí cuando empieza el Ironman, cuando dices ¡LO VOY A HACER! Quizás sea una locura, pero lo voy a hacer.

Desde ese momento tu cabeza, tu cuerpo, tu casa, tu familia, ¡Cambia!

Tienes un objetivo, una ilusión una meta y porque no muchas bocas que callar.

Días de sol, lluvia, frío, calor, entrenamientos de 2, 3, 5 y 6 horas. El tiempo sigue pasando. Se va acercando el dia. Tu cuerpo se transforma, pierdes peso, estas mas fuerte, no te cansas, el optimismo se adueña de ti y cruzar la meta se vuelve una obsesión.

Entonces llega el dia de la prueba, por delante:

3,8km de natación, 180km de bici y 42km corriendo.

3500 triatletas mirándose unos a otros, nervios muchos nervios, pero entonces cuando mas nervioso estas, dan el pistoletazo de salida, empiezas a nadar. Ya no hay nervios, solo brazadas, recuerdo la calma, la paz que sentía nadando. ¡Ya había comenzado!

Salí del agua con muy buenas sensaciones, ya quedaba menos, ahora la bici.

El sector de ciclismo es bastante duro psicológicamente, porque te puede pasar de todo. Pinchar la bici, romper la cadena... Y en el Ironman no puedes tener ayuda externa así que al mas mínimo problema te vas a casa y todo el trabajo a la basura.

En 180km de Bici da tiempo a comer, beber, estar contento, cansado, pensar en todos los entrenamientos que has hecho, emocionarte y sobre todo pensar en llegar y dejar la maldita bici de una vez.

Cuando terminas y empiezas a correr es increíble, ya te queda nada, solo una maraton por delante 42km. ; )

Los primeros 20 pasan bien, pero luego el cuerpo y el Sr. Oscuro mandan señales al cerebro del tipo,
¡ya esta bien vámonos!

Lo que el cuerpo no sabe es que tu no te vas a ir, has sufrido mucho para llegar hasta ahí, has escuchado muchas cosas y dejado de hacer otras. No abandono ni loco.

Los últimos 400m son mágicos, ves la meta, miles de personas animándote, gritan tu nombre (lo tienes escrito en el dorsal) Particularmente yo lloré como un niño, no era de dolor, ni de esfuerzo, era porque me había propuesto algo imposible y estaba apunto de conseguirlo.

En ese momento te sientes fuerte, invencible, capaz de conseguir TODO lo que te propongas, deportivo, personal o profesional. Es increíble!

Recomiendo a todo el mundo que sienta esa sensación porque desde que decides cumplir un sueño, te sacrificas y lo consigues. TU VIDA CAMBIA!