No es cuestión de velocidad

La vida da muchas vueltas y no siempre hacia la dirección que queremos, por eso es muy importante adquirir el hábito de seguir hacia delante. Keep Walking que le llaman los americanos. Cuando emprendemos un nuevo reto, profesional, deportivo, artístico siempre cometemos el error de querer ir demasiado rápido, queremos llegar lo antes posible, pasar por todas las etapas casi de puntillas para poder cruzar la meta. Sin darnos cuenta de que lo más importante, lo más gratificante de la consecución de un proyecto es disfrutar del camino, vivir intensamente cada paso que damos para poder conseguir ese objetivo.

Emprende tu reto poco a poco, no le des importancia si crees que vas muy lento, es normal que las cosas no salgan a la primera ni a la segunda, no te preocupes si  clientes no te hacen caso la primera vez que les visitas, ya te lo harán. Confía en tí, en tu proyecto, y en tu meta.

Me gusta utilizar similes deportivos, porque creo que el mundo de la empresa se parece muchísimo al deporte. Cuando estás preparando una maratón, al principio crees que nunca podrás llegar a correr 42km. Luego empiezas a creértelo a base de correr 10km todos los días. Conforme pasa el tiempo vuelves a dudar de si estás haciendo lo correcto, si deberías hacer tal o cual cosa e incluso en muchas ocasiones piensas en abandonar. De repente llega el día de la prueba, empiezas a correr, conforme vas corriendo recuerdas la cantidad de días que has entrenado para estar ahí, los buenos y malos momentos vividos, los amigos con los que has compartido todo esto, las carreras previas, las recomendaciones y consejos que te han dado, todos los miedos que se te han pasado por la cabeza hasta llegar aquí, las veces que te has repetido: aunque sea acabo andando. y de repente consigues terminar, ¡objetivo cumplido!.

En ese preciso momento estás inmensamente feliz, has conseguido lo que te habías propuesto, pero esa felicidad dura solo un instante y lo que siempre te acompañará son los buenos y malos momentos que te han llevado a cruzar esa meta. EL CAMINO.

Esa es para mi la clave para conseguir cualquier meta en la vida, llegar como sea pero llegar, porque no importa lo lento que vayas, ¡PERO NO TE PARES!

 

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